Una carta de amor…

Dicen que el amor te llega cuando menos lo esperas.

Tenia un corazón dañado, mi actitud lo reflejaba. No quería conocer a nadie ni saber de nadie nuevo… solo quería estar junto a mis amigas, en buena compañía, amando la vida, amando mi vida. Fue entonces que lo conocí.

Fue entonces que comenzó…. llamadas tarde por la noche, mensajes lindos por el día. Esperando a que llegara el fin de semana para poder pasar mi tiempo junto a el. Le compartí mis secretos, mis penas, mis sueños, esperanzas. Por primera vez en años permití que sucediera… que alguien me amara y que yo hiciera lo mismo. Por primera vez en años sentí una conexión tan fuerte que me hizo pensar, ¿será esto amor? ¿cuánto tiempo tiene que estar una persona junto a otra para saber que es amor verdadero? Si mis padres lo sintieron el mismo día que se conocieron… si mis padres se casaron a unas semanas de conocerse.

Música, escuchábamos música por horas… silencio, juntos compartíamos momentos de silencio. Conocí cada detalle de su cara, su boca, su cuerpo, me enamoré de todos sus defectos.

Una persona ‘normal’ estaría contenta con esta realidad… lo fui, al principio. Dejé que mi felicidad contagiara al mundo, dejé que mi sonrisa hablara por si mismo, me dejé ir… pero solo por un tiempo.

Miedo… sentí miedo, inseguridad, celos. Deje que estos sentimientos remplazaran los demás, y fue entonces que comenzó el final.

Ahora estoy aquí… convenciéndome de que la vida es mejor sin el. Diciéndome que todo pasará y que un día sentiré de nuevo la felicidad.